
Masaje Tantra para Mujeres
Durante un masaje tántrico se abre un espacio muy especial.
Libre de expectativas, estás invitada a descubrir y disfrutar de tu cuerpo y tu sensualidad.
Te acariciaré suavemente guiándote con el toque consciente, a aceptarte con amor, complaciéndote con ternura.
El masaje se divide en tres partes, que se funden en una al final.
Imagina que son los escalones de tu templo: del placer al crecimiento interior .
El primer paso es el ritual de honrar el cuerpo sensual. En este punto dejarás atrás el día a día y disfrutarás de una profunda relajación. Cada parte del cuerpo despertará sensualmente.
En el segundo paso trataré la parte exterior del yoni (zona sexual femenina) masajeando el suelo pélvico.
La ausencia de una meta a alcanzar es la clave para una experiencia sensual, sanadora y profundamente relajante.
Al llegar al tercer paso, con permiso y si es tu deseo, entraré con mucho amor a la zona interna. Cada centímetro de tu piel es acariciado, especialmente el Punto de la Diosa (G). La energía de no estar enfocada en un resultado determinado permite que suceda una experiencia profunda. Tú decides hasta dónde te gustaría llegar en este viaje. En todo momento soy consciente de tus deseos y límites.
Durante un masaje yoni pueden surgir muchos sentimientos y emociones diferentes. Puede ser una experiencia de éxtasis sensual en un momento y un espacio de silencio en otro momento. Todo lo que quiera mostrarse es bienvenido. La comunicación sensible te ayuda a explorar nuevas partes de ti misma o a traer lo olvidado de vuelta a tu vida .

«La verdadera belleza viene del interior».
Este dicho alcanza una dimensión completamente nueva.
Una mujer que conoce su yoni y ha encontrado la fuente de su placer, comienza a brillar como una diosa.